martes, 18 de mayo de 2010

Tú para mí


No sé cuanto tiempo he estado esperando este momento,
ya me falla la memoria, pero no así cada parte de mi ser.
Ahora sí, ahora la siento, el cálido abrazo de la lluvia al caer
despúes de tanta nube sin atisbo y de tanta sed.

No imaginas cuantas tascas he pisado, alguna más de una vez,
tratando así de poner venda a una herida maltrecha.
Ni imaginas en cuantas frutas busqué el dulce sabor
que tú y sólo tú me das.

Café por la mañana, tarde de sol en la orilla,
noche iluminada y una sonrisa que amenaza con llorar.
Carretera celosa, astutos charlatanes y desocio a golpe de uniforme,
firmes todos participantes en este juego,
en el que nosotros tenemos el deber de ganar.

Largo es el camino en esta partida,
fichas sucias sin duda entrarán a jugar,
pero nuestro corazón es libre
y hemos de tener el valor de hacerle caso,
él nos guiará, juntos, hasta la casilla final.

No hay comentarios: