viernes, 6 de febrero de 2009

Culturízate joder



Hace algunos siglos, ante la vision de las injusticias, de las guerras, de los que nos mangonean desde arriba, de todo aquello, había una excusa y es que la gente era analfabeta. Nadie le había enseñado a pensar, estaba en manos de curas fanáticos, de reyes incapaces y de ministros corruptos. Igual se apuñalaba franceses que liberales y luego ibas a misa y te absolvían.

Pero ya no es así, la educación es universal y gratuita, existe internet, hay libros de bolsillo, el que quiera puede acceder a la cultura. Hoy es inculto el que quiere. El campesino que pegaba fuego a la iglesia de su pueblo y mataba al cacique en el año 36 quizá tenía una explicación histórica. Ya no; el que hace caso omiso al progreso y la solidaridad es por cobardía, por apoltronamiento y por bajeza moral. Cuando gritamos «¡Vivan las cadenas!» es porque queremos tenerlas. En España nos sigue dando miedo la libertad responsable, aunque la otra nos encanta... Poder mearnos en la esquina nos pone.

Los medios de comunicación igual que hacen el mayor bien cuando denuncian la injusticia, también hacen el mayor mal cuando, atentos al libro de estilo de lo políticamente correcto, manipulan la realidad. Reproducen lo que es la sociedad y luego la sociedad se retroalimenta de ellos. Lo peor es que hoy no existe el espíritu crítico, espíritu que solo se alcanza analizando detenidamente la información que nos sirven en la mesa.

Pero como vas a criticar algo que desconoces. Como vas a criticar una guerra como la que hemos vivido si desconoces su origen histórico, si desconoces sus referentes políticos e ideológicos, si desconoces tantos aspectos desde una atalaya y de otra.

Como vas a criticar una prestación económica como la de Incapacidad Temporal si desconoces su régimen incluido en la Ley de Bases de la Seguridad Social.



Como te atreves a criticar algo que desconoces. Este comportamiento se debe al borreguismo generalizado, a la estupidez voluntaria.

Hay algo que me jode aún más que la hipocresía, las canalladas y el cinismo de los poderosos, y es justamente eso, la estupidez y la ignorancia voluntarias que consiguen que dichos sinvergüenzas se alimenten de nuestra sangre.

La cultura, el leer mucho y bien, el saber porqué se producen las cosas, el pensamiento libre y crítico son las armas para combatir a aquellos que nos quieran tomar el pelo, para tener una visión real y racional de lo que ocurre en el mundo, una visión individual y personal fundamentada en unos conocimientos. Y poder alejarnos de la visión global y colectiva del rebaño fundamentada en cubos de basura.


Fran Romero Febrero/2008

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