jueves, 5 de febrero de 2009

Amigo mío




Amigo mío

cuán silencioso me matas.

Me cuestas la vida,

y es que los buenos amigos salen caros.

Siempre mi compañero

en bailes, fiestas y soledad.

Siempre accesible

y atento cuando te preciso.


Cuánto te odio amigo mío.

Llenas en mí una bocanada

de aire sucio y pútrido

y dulce.

Yo que elegí llevarte

un día de la mano,

tan maduro, tan libre,

tan imbécil.



Me robas tiempo

que aún espero

y me brindas sádicos regalos

que aún están por llegar.

Tan caramelo caduco

como perfume barato.


Y pese a todo te quiero, aquí,

como siempre.

Tan fiel como mi pluma,

tiñendo de un gris difuso

mi habitación y mi vida.


Voy a salir a buscarte amigo mío,

que ya te echo de menos.



Fran Romero – Octubre/2008


No hay comentarios: