viernes, 6 de febrero de 2009

Maestro y discípulo



El discípulo le dice a su maestro:

—He pasado gran parte del día pensando cosas en las que no debía pensar, deseando cosas que no debía desear, haciendo planes que no debía hacer.

El maestro invitó al discípulo a dar un paseo por el bosque cercano a su casa. En el camino señaló una planta y le preguntó al discípulo si sabía qué era.

—Belladona —dijo el discípulo. —Puede ser mortal para quien coma sus hojas.

—Pero no puede matar a quien simplemente las contemple. De la misma forma, los deseos negativos no pueden causar ningún mal, si no te dejas seducir por ellos.

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